Ana María Campos heroína en la Guerra de Independencia de Venezuela

Redacción por 
Prensa MinMujer
el 
Lunes, 02 de Abril de 2018

En una fecha como hoy 2 de abril de 1796, nace Ana María y Cubillán de Fuentes, en Los Puertos de Altagracia, heroína en la Guerra de Independencia de Venezuela, perteneciente al bando libertador, y partidaria de las ideas emancipadoras desplegadas en contra del gobierno Español.

Perteneció a una de las familias más aristocráticas de la región, sus padres fueron don Domingo José de Campos y Perozo de Cervantes y doña María Ana Cubillán de Fuentes y Vera. Ana María poseía una educación estrictamente limitada y a pesar de esto, la heroína alcanzó a sobresalir en las artes sociales y en los puntillos de caballería, llegándose a conocer como una consumada Amazona, posicionándola en los altos círculos sociales.

Ana María fue expuesta indirectamente a los escritos y pensamientos liberales del ‘Siglo de las Luces’, despertando desde muy joven la sed por la igualdad libertad y fraternidad.

En el año 1822 el temido Mariscal de Campo Español, Francisco Tomás Morales, al oír de sus actividades revolucionarias la mandaría a detener y para esa fecha Ana María fue acusada de haber organizado numerosas reuniones clandestinas de carácter republicano, y de habérsela oído decir durante una de ellas, "Si Morales no capitula, monda" – que en el lenguaje vernáculo de aquellos tiempos quería decir: Si no se rinde, muere.

Conspiración "Si Morales no capitula, monda"

Habiendo sido interrogada personalmente por el oficial español, Campos confiesa haber sido la autora de dicha afirmación, ya que se había convertido el dicho popular, muy repetido por las calles marabinas, y al negarse a presentar disculpas a las autoridades españolas, Morales la condena a ser flagelada públicamente siendo conducida descamisada por las calles de Maracaibo a espaldas de un burro - en vez de a caballo, como señal de oprobio. Este suplicio fue acompañado por los latigazos del verdugo Valentín Aguirre, quien después de cada azote le preguntaba si se quería disculpar, a lo que la valerosa doncella respondía en alto, “Si no capitula, monda”.

La heroína soportó el suplicio Valientemente y sin dar su brazo a torcer; sin embargo el quebranto físico resultante de este abuso eventualmente le costó la vida - pero no antes de haber recibido la satisfacción de ver sus aspiraciones de libertad cumplidas al librarse la Batalla Naval del Lago de Maracaibo el 24 de julio de 1823.

Ana María murió a pocos años de esa victoria y a orillas del mismo lago que la viera acontecer, el 17 de octubre de 1828. Tenía treinta y dos años de edad y nunca se recuperó de tan brutal suplicio.

Hoy la recordamos, como una de las mujeres de nuestra tierra, que lucha por la libertad de nuestra nación y guardamos de ella el ejemplo de valor ante las adversidades que nos imponen los imperios que pretenden apoderarse de nuestra patria.

P: Jennifer Colina.

F: Cortesía