Bárbara Rincones: “Soy una mujer distinta, con ganas de vivir y educar a mi hijo”

Redacción por 
Prensa MinMujer
el 
Jueves, 07 de Diciembre de 2017
Fotógrafos: 
Prensa MinMujer

La baja autoestima, depresiones y malas influencias son algunas de las circunstancias que llevaron a Barbara Rincones a vivir en situación de calle. Durante largos años esta mujer venezolana conoció de cerca el mundo de las drogas y es que desde muy joven las malas decisiones abordaron su vida trayéndole como consecuencia la indigencia.

Sin embargo desde el mes de agosto del año 2016, Rincones decidida a cambiar, llegó a las puertas del Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género (MinMujer) y a través de la Oficina de Atención a la Ciudadanía (OAC), se le brindó apoyo y su vida se ha llenado de bendiciones.

“Por problemas familiares tuve que salir de mi casa y estuve resguardada en una parcela en el estado Vargas, al caminar por las calles y por el Metro de Caracas observaba los stands de MinMujer y en varias oportunidades escuché de las ayudas que le prestan a las personas, en especial a la mujer”, expresó Bárbara.

Indicó que a pesar de contar con el apoyo familiar escogió la vida en las calles y la drogadicción, no obstante acudió al Instituto Nacional de la Mujer (InaMujer) y con la ayuda de esta oficina fue trasladada a la OAC en la Mezanina 2 de la Torre Este de Parque Central, donde el apoyo ha sido constante y fundamental para lograr un cambio en su vida.

Durante el proceso de recuperación y rehabilitación Rincones permaneció en la Casa de Abrigo Argelia Laya, adscrita a MinMujer pues durante su permanencia en este lugar la atención fue excepcional y pudo disfrutar de un embarazo feliz. “No le encontraba el sentido a la vida, me sentía decaída y al ver que si contaba con el apoyo decidí cambiar por mi hijo y por mi, para darle más adelante una excelente calidad de vida”, dijo Rincones.

Una nueva mujer

Esta es una historia de lucha, vida y decisión que demuestra que MinMujer es una ventana para nuevas oportunidades, con un mejor futuro. En este sentido Bárbara es ejemplo fiel de estos cambios pues expresó que ahora su meta es culminar sus estudios universitarios y brindarle una buena educación a su pequeño Santiago.

Con lágrimas en sus ojos agradeció por el poyo de sus familiares y las instituciones, “primeramente, me siento agradecida con Dios, conmigo misma, con la Misión Negra Hipólita, quien fue quien me rescató y con el Instituto Nacional de la Mujer. Hoy en día, puedo decir, que soy una mujer distinta, con ganas de vivir y educar a mi hijo, ya las cosas que hice, por las que pasé, quedaron atrás, ya no consumo, mi familia me acepta como soy, sólo puedo, decir, gracias”, finalizó Bárbara. Prensa MinMujer/Jhoseglays Arguinzones. Foto: Jhoseglays Arguinzones.