Hipólita Bolívar

La Nodriza del Libertador.

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Prensa Inamujer (Caracas / 25-06-2013) «Te mando una carta de mi madre Hipólita para que le des todo lo que ella quiere; para que hagas por ella como si fuera tu madre: su leche ha alimentado mi vida, y no he conocido otro padre que ella»

Carta de Simón Bolívar a su hermana María Antonia. 10 de Julio de 1825 .

La Negra Hipólita, la nodriza del Libertador, nació en 1763, en la hacienda el Ingenio de San Mateo, Estado Aragua, propiedad de la familia Bolívar.

Cuando nació el niño, Simón Bolívar, en 1783, la madre del Libertador, María Concepción Palacios y Blanco, requirió los servicios de una de sus esclavas para amamantar al pequeño, debido a su delicado estado de salud. De todas, escogió a la negra Hipólita, porque vio la calidez, el espíritu de entrega y el amor maternal que la joven esclava le profesaba a su hijo, y a partir de ese momento el pequeño quedó bajo su cuidado.

La infancia de Simón estuvo estrechamente ligada a la de esta insigne mujer. A través de diversas cartas, el Libertador Simón Bolívar puso de manifiesto el gran amor que tuvo por Hipólita, a quien llegó a considerar como su propia madre. Ella contrajo matrimonio con el también esclavo, Mateo Bolívar; logró su emancipación en 1821, cuando el Libertador decretó la libertad de los esclavos. Murió el 25 de julio de 1835 y sus restos fueron trasladados a la cripta de la familia Bolívar, en la Catedral de Caracas, donde reposan desde 1975.

Reláfica de la Negra Hipólita

Andrés Eloy Blanco  

¿Uté ha visto?, ¡Le va a pegá !
¿Y po qué le va a pegá ?
¿Po qué e su mama ?
Esa e rasón;
Yo también soy su mama;
Su mama somo la dó.
¡ No me le pegue al niño,
Misia consesión!
Déjemelo maluco,
Déjemelo grosero ,
Déjemelo lambío,
Déjemelo pegón.
¿Qué les pega a los blancos?,
¿que le pega los negros?,
¿qué le pega a tós?
¡ pues, que les pegue, que les pegue,
que les rompa el morro, que les rompa el josico,
que tiene razón!. Mi niño no é malo,
Lo que pasa é lo que pasa, Misia cosesión :
que defiende a los chiquitos,
a los negritos,
a los blanquitos,
contra e grandulón. Mi niño Simón é malo,
104   Mi niño Simón pelea,
Mi niño Simón é el diablo,
Mi niño Simón é la incorresión de la incorresión...
¡ Pero é que uté no sabe,
é que uté no sabe cómo hay gente mala,
mi ama Consesión! Que viene lo blanco malo,
que viene lo negro malo,
que viene lo grande malo,
¡ahí está el pegao!
que le brinca ala bemba, que le brinca al guargüero,
que le brinca a la pasa, que le brinca a tó;
y tiene justisia pa pone la mano
y é la incorresión de la incorresión... ¡No me le vaya a pegá!
Uté no é más mai que yo.
Déjemelo endiablao,
Deje que pelee mi niño Simón... ¡Ese va a sé el Coco ! Cuando me mamaba ,
me dejaba arrugao el pesón !
¡Ese se va a poné flaco
arriando mandigas con su mandadó! Ese va a sé bueno; ese va sé santo....
No le pegue, mi ama ,no le pegue!
El caporal malo, el dueño ladrón,
el mal blanco y el mal negro,
esguañangaos en sus manos los vamos a vé alos dó. Mire, mi ama Cosesión :
el é del blanco y del negro,
el é pa tos en la vida.
De noble, de grande, de santo, Pa los Palasio, pa los Boliva...
Pero, mire, misia Cosesión,
De pelión y justisiero,
pa su mamita lambía. ¿Qué uté é su mama?.... Sí... la sangre é suya,
pero... ¡la leche é mía! .

(Texto: Libro Mujeres en Revolución / Foto: Archivo)