Adulto mayor Aureliana Castillo: Soy ejemplo de revolución
(Prensa:MinMujer/Caracas.18-06-12).- Con 58 primaveras, Aureliana Castillo Rodríguez, está a punto de graduarse como licenciada de Gestión Social en la Misión Sucre y comparte su jornada, entre la actividad académica y su responsabilidad en el Consejo Comunal, en la parroquia Rafael Urdaneta municipio, Valencia, del estado Carabobo, donde trabaja en la Misión Agro Venezuela.
Sin ningún tipo de ínfula y con gran humildad, la señora Aureliana Castillo admite que lo hecho por ella, de la mano del Gobierno nacional, la colocan como un ejemplo para esa juventud de todas las edades que en la República Bolivariana vive tiempos de Revolución, donde estudiar, crecer y trabajar es ordinario, aunque en realidad es extraordinario.
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“Estudié gestión porque quiero ayudar a mi comunidad, a mis vecinos, este es el milagro que ha hecho la Revolución, sé que hay millones de compatriotas como yo, nunca pensé que me podría graduar, ahora me siento más joven y pienso en el futuro como si fuera una adolescente”, dijo sonriendo.
La señora Castillo Rodríguez, madre de tres hijos, señaló que para su grupo familiar ha sido de gran ayuda el cobro que desde hace tres años hace oportunamente, todos los meses, de la pensión del Seguro Social, “también mi hermana que vive conmigo cobra la Misión en Amor Mayor, ahora si vivimos dignamente”. |
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Para 1998, fin del período puntofijista, el salario mínimo venezolano era de 100 bolívares; uno de los más bajos del mundo, mientras que la inflación mantenía porcentajes de variabilidad elevados, alcanzando, en el año 1996, el índice más alto registrado en la historia económica del país: 103,2%. Ello, obviamente, explica porque más del 70% de la población viviera en condición de pobreza y 27% de ellos estuviera en el renglón de pobreza extrema.
Bueno es destacar que durante la gestión del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, aumentó en 382% el número de pensionados, así como la matrícula estudiantil universitaria, la cual se ubica en la actualidad en más de 2 millones 400 mil estudiantes, en contraste con los 300 mil que había en el país cuando en 1998 Chávez llegó a la jefatura del Estado.
“No pude estudiar antes porque además que mi mamá enfermó, en esa época era difícil estudiar, estaban privatizando todo y era imposible pagar por el alto costo; lo que he logrado, como dice el Presidente (Chávez), solo es posible en revolución, de hecho también me gradué de bachiller en la Misión Ribas”, relató.
Cuarta nefasta
Durante 40 años de políticas puntofijistas, la educación y la seguridad social, entre otros servicios que debía cumplir el Estado, dejaron de ser prioridad para esos gobiernos, lo que redundó en un descenso del nivel de vida de millones de venezolanos que fueron lanzados a la miseria y que colocaron a Venezuela, a pesar de ostentar uno de los ingresos más elevados en la región, con uno de los índices más altos de pobreza en América Latina.

Al ser consultada sobre la importancia de las Misiones Sociales para saldar la deuda social que heredó el Gobierno Bolivariano del bipartidismo – AD y Copei -, expresó que los más de 30 programas sociales implantados por el Ejecutivo han atendido sectores críticos que se generaron debido a la ineficiencia y corrupción que caracterizó a esos gobiernos.
Aureliana Castillo Rodríguez asevera que trabajar en la Gran Misión Agro Venezuela, donde participa con sus vecinos en el cultivo de pimentón, cebollín y ajo, entre otros rubros, es un aporte que realiza, “para alcanzar la soberanía alimentaria” una de las tantas deficiencias estructurales que nos dejó la cuarta república.

“Gracias a Chávez hemos tenido salud, educación, trabajo, alimentación y eso se dice fácil cuando se tiene, por eso es que en octubre la Revolución y su líder no pierde ni que le pongan mil majunches juntos”, sentenció.

(Prensa: MinMujer / Texto: Jesús Hernández. Fotos: Wendys Olivo y Giovani Rodríguez )










